En julio de 2025, el conductor reveló en diálogo con A la tarde (América TV) que decidió no volver a viajar a Madrid, España, a visitar a sus hijos porque sentía que no le daba el cuerpo y no quería que lo asistieran con una silla de ruedas en el aeropuerto. “Son 17 horas de viaje y no lo soporto. Nunca voy a pedir asistencia, que me lleven en silla de ruedas porque me da vergüenza verme así. Que me vean así no me interesa; ahora, verme yo así, no quiero”, expresó en aquel entonces.
Para esa misma época, publicó en sus redes sociales una serie de mensajes que generaron preocupación entre sus seguidores. Los mismos decían: “Sacá el tiempo, la última reunión familiar no avisa”; “Haz esa sobremesa, la última comida juntos no avisa” y “respondé esa llamada, el último ‘ring’ no avisa”.
Este viernes falleció Oscar González Oro, comunicador que marcó un estilo en la radiofonía argentina, pero que, desde hacía varios años, se encontraba radicado en la ciudad uruguaya de Punta del Este y alejado de la actividad profesional.
Padecía una enfermedad crónica que había perjudicado, en parte, su movilidad. En las últimas semanas, su cuadro se agudizó, lo que lo llevó a movilizarse con la ayuda de un bastón y a experimentar una pronunciada baja de peso.
Con todo, no había abandonado su vida social. Conservaba un nutrido grupo de amigos, entre los que se contaba la pareja de periodistas argentinos Enrique Llamas de Madariaga y Denise Pessana, también radicados en Punta del Este. “Cenamos juntos hace un mes y, a pesar de su enfermedad, se lo veía con su personalidad reluciente, era un hombre muy culto, siempre tenía una anécdota para contar, aunque se lo veía frágil”, contó Pessana ante la consulta de LA NACION.
La despedida llegó para Oscar González Oro con señales y rasgos muy distintos a los de una vida pública marcada por la notoriedad y el contacto directo con una audiencia masiva a través de la radio, el medio que le permitió convertirse en uno de los conductores más escuchados de las últimas décadas.
El contraste quedó a la vista en los últimos años, sobre todo desde que decidió radicarse en Uruguay y tomar distancia de la vida pública, encaminándose por propia voluntad a un virtual retiro. Ese último tramo, caracterizado por la discreción y la reserva, quedó en las antípodas de la personalidad que todos le conocieron durante sus años de reconocimiento popular frente al micrófono.

Este viernes, el mundo del espectáculo recibió una triste noticia: Oscar “El Negro” González Oro murió a los 74 años, dejando tras de sí un legado inimitable en la radiofonía argentina.
A lo largo de su historia en los medios, su vida íntima fue un punto de interés para las revistas del corazón y los programas de interés general. Y él, como hombre de la industria, no esquivó el tema cuando fue invitado a Podemos hablar, conducido por Andy Kusnetzoff.
En el segmento denominado “Punto de encuentro”, el periodista abordó su orientación sexual y relató la particular manera en que oficializó su realidad frente a su entorno más cercano. Según expresó el protagonista ante las cámaras, su decisión de contarlo no ocurrió por una decisión propia, sino por una intervención directa de su familia. “Yo no salí del placard; mis hijos rompieron la puerta del placard”, sentenció el conductor con claridad ante la audiencia del ciclo emitido por Telefe.
Instagram se convirtió en uno de sus canales de contacto con el público tras alejarse de la radio. Allí compartía opiniones, recuerdos y reflexiones. Algunas publicaciones despertaron preocupación. En febrero de 2021 escribió que la soledad lo agobiaba y que había días en los que la pasaba muy mal.
En agosto de 2023 publicó una reflexión sobre el final de la vida: “Siento o sé que el final se acerca”. También dijo que estaba cansado y triste por no llegar a ver a la Argentina “sana y feliz”. Sus seguidores le enviaron mensajes de apoyo.
Si bien siempre se había mostrado muy reservado sobre su vida privada, en 2016 había hecho pública su relación con el periodista uruguayo Pablo “Tato” Cabrera. Fue una decisión personal que explicó entonces como una declaración de amor: quería mostrar a la persona que lo había acompañado en momentos buenos y difíciles. “Tato es una persona que en los últimos dos años y medio de mi vida ha estado a mi lado, en las buenas y en las malas, en las alegrías y las tristezas. Me parece que también merecía tener cara. Mis amigos lo conocen, lo quieren, la familia que me rodea lo ama. Por lo tanto, faltaba esto y lo hice”, había expresado en esa oportunidad.
En febrero de 2019, presentó públicamente al actor y productor de teatro Mauro Javier Francisco, a quien llamaban “Panchito”. Aunque al principio pareció que la pareja tenía muchos planes a futuro, en julio de ese mismo año se separaron. Tras un tiempo solo, se conoció su vínculo con Guillermo D’Anna y con el analista de sistemas Julio Guitart, de quien se separó para luego reconciliarse en 2021: “Prefiero malo conocido que bueno por conocer”.

Oscar González Oro había elegido en 2020 Punta del Este para empezar de nuevo. Allí murió este viernes, a los 74 años. El hombre que durante décadas había organizado sus días alrededor de la radio buscó en Uruguay una vida con menos horarios, tiempo para sus afectos y la posibilidad de decidir por sí mismo qué hacer con los años que venían.
“El 17 de agosto de 2020 llegué a Punta del Este y nunca más volví”, le contó a LA NACION en 2022. Había dejado su casa de San Isidro, tramitado la residencia uruguaya y anunciado al aire su despedida de la rutina diaria. La cuarentena, el desgaste de escuchar cada día los problemas de sus oyentes y la muerte de varios amigos habían pesado en esa decisión. A la distancia, sin embargo, no cortó del todo el vínculo con su oficio: hizo entrevistas desde su casa y volvió ocasionalmente a la radio y a la televisión.
La muerte de Oscar “El Negro” González Oro, a los 74 años, volvió a poner la atención sobre sus mensajes en redes sociales. En la última publicación de su cuenta de Instagram, el conductor compartió una frase sobre el recuerdo que dejaría en los demás: “Podrán odiarme, podrán amarme… pero olvidarme jamás”.
El texto aparece en letras blancas sobre un fondo negro. La leyenda fue escrita el 22 de julio pasado. González Oro solía compartir frases y reflexiones en sus redes. Algunas de ellas habían despertado inquietud entre sus seguidores.

En agosto de 2020, cuando se flexibilizaron las medidas en plena pandemia de coronavirus, González Oro cumplió con su deseo de mudarse a Uruguay.
“Me hizo muy mal el año 2020. En plena cuarentena, yo transformé mi programa de Radio Rivadavia en un ministerio para ayudar a la gente. En esa época, no había remedios oncológicos, no había insulina, no había pañales geriátricos, sillas de ruedas, bastones… Conseguimos casi todo pero yo quedaba con una carga terrible por las cosas que no podía conseguir”, le contaba a LA NACION en febrero de 2022. “Me quedaban dando vueltas esas cosas que no había podido cumplir. Y decidí dejar”.
“No creo que vuelva a hacer aire. Puedo manejar una radio, puedo asesorar, pero no sé si tengo ganas de tener la obligación de sentarme todos los días cuatro horas en un estudio. Quiero compartir tiempo con mis hijos, con quienes no compartí demasiado por mi profesión”, aseguraba.
Murió Oscar González Oro a sus 74 años.
El hombre más importante de la radio. pic.twitter.com/U7kbMA3Qoq— Fabián Doman (@fabdoman) September 25, 2026
En los últimos años de su carrera volvió a alternar entre radio y televisión. En marzo del 2021 anunció su retiro de los medios después de 35 años de trayectoria. En su despedida explicó que sentía que había llegado el momento de cerrar una etapa y dejar atrás décadas de trabajo frente al micrófono. El 2 de abril de 2021 realizó su última emisión.
Al finalizar el programa, cerró su ciclo con una frase que sintetizó su vínculo con el medio: “Me han hecho muy feliz”.
Su vínculo con la radio comenzó en Radio Rivadavia, emisora que años más tarde volvería a integrar y a la que él mismo definió como un lugar especial en su recorrido profesional.
Con el paso de los años, González Oro se convirtió en una de las voces más reconocidas de la radiofonía argentina, hasta alcanzar uno de sus mayores momentos de popularidad en Radio 10. Allí condujo durante 15 años El oro y el moro, programa que durante una década fue líder de audiencia en la radio AM. El ciclo se convirtió en uno de los principales espacios de la mañana radial y tuvo a González Oro como una de las figuras centrales de la emisora.
En agosto de 2023 se refirió a la culminación de la vida y escribió: “Siento o sé que el final se acerca. Y no me arrepiento de nada. Vida hermosa y seguramente adiós hermoso. Dejé huella en todo lo que hice. Estoy cansado y triste por no llegar a ver a mi país sano y feliz. Si me voy, me voy entero. Cumplí con todo lo que me propuse y con esta vejez soñada. Gracias por hacerme feliz. Dios, si es que Dios, salva mi alma, si es que tengo alma”. Rápidamente, sus seguidores se preocuparon y comenzaron a mandarle mensajes para acercarle su apoyo.
En junio del año pasado unos mensajes suyos en redes sociales habían generado preocupación entre sus seguidores, cuando publicó frases como: “sacá el tiempo, la última reunión familiar no avisa”; “Haz esa sobremesa, la última comida juntos no avisa” y “respondé esa llamada, el último ‘ring’ no avisa”.
González Oro construyó una de las trayectorias más extensas y reconocibles de la radio AM. A lo largo de 35 años de carrera se consolidó como conductor, periodista y locutor, principalmente en radio, aunque también desarrolló una trayectoria en televisión.
Inmenso dolor. Te quiero, te querré siempre.
Murió “El Negro” Oro, una voz que marcó una era en la radio – Infobae https://t.co/iQYs3rjaJP
— Eduardo Feinmann (@edufeiok) September 25, 2026
Este viernes murió Oscar “el negro” González Oro, a los 74 años, según pudo confirmar LA NACION. El conductor fue una de las grandes figuras de la radio. En los últimos años se había mudado a Punta del Este, Uruguay.











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